La campaña de trigo 2025 dejó números históricos para la agricultura argentina y volvió a posicionar al cereal como uno de los grandes protagonistas del sistema productivo nacional. Con una superficie sembrada cercana a las 7 millones de hectáreas y una producción que rondó las 25 millones de toneladas, el cultivo mostró nuevamente todo su potencial agronómico y económico.

“Las muy buenas condiciones ambientales registradas en gran parte de las regiones trigueras permitieron alcanzar rindes destacados y una producción récord a nivel nacional. Este escenario generó nuevamente entusiasmo en productores y asesores, reafirmando el rol estratégico del trigo dentro de las rotaciones agrícolas argentinas”, destacó Sebastián Ríos, gerente Comercial de Donmario.

En ese contexto, la marca logró sostener su liderazgo en el mercado de trigo, impulsada principalmente por el desempeño de Catalpa, que por tercer año consecutivo se consolidó como la variedad más sembrada y comercializada del país.

Si bien el inicio de la campaña 2026 estuvo marcado por una fuerte incertidumbre económica, en las últimas semanas comenzaron a aparecer señales que mejoraron notablemente las expectativas para el cereal.

“La caída del precio internacional del trigo, sumada al incremento en costos claves como fertilizantes y combustibles, llegó a generar márgenes negativos para muchas zonas productivas. Esto hacía prever inicialmente una caída importante en el área sembrada. Sin embargo, durante las últimas semanas comenzaron a aparecer señales mucho más positivas para el cultivo”, explicó Ríos.

Entre los principales factores que impulsan el optimismo aparece la recuperación de los precios internacionales. El trigo, que había iniciado la campaña en torno a los U$S 185 por tonelada, actualmente cotiza cerca de los U$S 215, mientras que las posiciones diciembre 2026 se ubican alrededor de los U$S 230 por tonelada.

A esto se suma un escenario internacional más favorable para Argentina. Las recientes proyecciones del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA, por sus siglas en inglés) muestran una caída en la producción de trigo en EEUU, mientras que Australia también podría registrar una merma significativa en su cosecha respecto de campañas anteriores. Esta situación comenzó a generar una mejora en las cotizaciones internacionales y devolvió competitividad al cereal argentino.

En paralelo, las recientes medidas vinculadas a los derechos de exportación también aportaron señales positivas para el productor. La reducción de retenciones del trigo del 7,5% al 5,5% mejora los números del negocio y, según distintas entidades del sector, podría compensar gran parte del incremento que registraron insumos estratégicos como el gasoil y la urea en las últimas semanas.

“De concretarse un escenario de mayor alivio impositivo y mejores precios internacionales, el trigo volvería a posicionarse como un cultivo con márgenes muy competitivos”, sostuvo el directivo.

Actualmente, el mercado pasó de proyectar una fuerte caída del área sembrada a estimar que la superficie podría mantenerse en niveles similares a los de la campaña pasada.